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NEURALGIA DE ARNOLD

Ya decíamos que los mareos son incómodos, pero ¿ qué nos decís de un dolor de cabeza constante?

Siempre descartando otras posibles causas, a veces el Nervio de Arnold es el causante de nuestro malestar, pero ¡ojo! él no se irrita porque sí, toda la musculatura adyacente es la culpable. Te contamos el porqué.

El nervio de Arnold, o nervio occipital mayor, que se encuentra a ambos lados de la nuca, se encarga de dar sensibilidad al cuero cabelludo y de dar funcionalidad a los músculos profundos de la nuca (occipitales). Como todo nervio, en su recorrido, puedo sufrir atrapamientos.

Nervio Arnold

Este nervio (occipital mayor y menor) sale de la columna y sube hacia el cráneo; como ir en línea recta es un rollo, este nervio va ascendiendo dando vueltas entre los músculos de esa zona 😛

Todo está en orden hasta que se dé una tensión constante en los músculos del cuello, que congestionarán la zona y provocarán la lesión.

Si indagamos un poquito más sobre esto, te podremos decir que esta tensión mantenida en el tiempo crea unas “adherencias”, más tejido acumulado en las inserciones, y si este nuevo tejido envuelve al nervio, éste se quejará. ¡Y vaya si lo hace!

Siempre pensamos que el trapecio es el único músculo que tenemos cargado y nos molesta, pero no es así, hay otros músculos que incordian, pero al estar más profundos no dan la cara. Por ejemplo, si nos situamos en la nuca, en la línea occipital superior se insertan aparte de él, el semiespinoso de la cabeza, occipitofrontal, el esternocleidomastoideo y el esplenio de la cabeza. Un poquito más abajo, en la línea occipital inferior se insertan el oblicuo superior, recto menor posterior y recto mayor posterior.

Imagen Thieme Atlas Anatomy pag25

Los pacientes que lo sufren describen un dolor punzante localizado en la nuca (izquierda o derecha), un dolor de cabeza normalmente hemicraneal (izquierdo o derecho) desde la nuca hasta la zona del ojo/ceja, dolor de pelo y en los casos más incapacitantes se les suma un adormecimiento de la zona inervada por él. El dolor empeora al girar la cabeza, al mover el cuello, incluso a veces se acompaña de nauseas, mareos, pitidos en los oídos y congestión nasal.

Como veis son varios los síntomas que nos puede ratificar que estamos ante esta neuralagia, pero es el traumatólogo, neurólogo (incluso vascular) quienes deben confirmarlo mediante los test específicos y correspondientes pruebas, ya que existen otro tipo de patologías o músculos (y sus correspondientes puntos gatillos) que pueden estar dando molestias por la zona. Son ellos quienes seguramente ya te hayan pautado antinflamatorios, relajantes musculares y otras medicinas. Incluso, si nada de eso sirve te recomendarán infiltraciones en la región muscular o bloquear al nervio mediante corticoides y anestésicos.

Por nuestra parte, desde la Fisioterapia podemos ayudarte a relajar la musculatura y a trabajar una correcta higiene postural, determinante junto al estrés en el acortamiento de los músculos que se insertan en el cuello.

Ya os contamos en otro post, ¡Oh-oh! MAREOS, cómo una situación de estrés afectará a determinados órganos y éstos, por las sustancias secretadas, se encargarán de sensibilizar otras partes del cuerpo.

Siempre insistimos en la corrección postural, y es que, entre otras cosas, pasamos muchas horas ante el ordenador: la espalda se encorva, la mirada necesita alzarse y entonces comienzan a contraerse todos esos músculos para conseguir nuestro objetivo: no acabar doblados y mirando al suelo.

Importancia buena higiene postural

Si esta base se trabaja, los músculos ya no partirán en desventaja y podrán hacer bien su función sin un estrés extra.

A partir de ahí será más fácil el tratamiento, descontracturar la zona mediante terapia manual, Indiba-Activ, tratar puntos gatillos con Punción Seca, estiramientos, técnicas de inhibición de los suboccipitales y movilizaciones varias.

Si todo esto te resulta familiar (esperemos que no) desde AKINE podemos ayudarte, procurando aplicar un tratamiento holístico en cada paciente.

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CONDROMALACIA ROTULIANA

Cuando estamos creciendo es un “alivio” saber que el dolor de rodillas se debe simplemente a eso, a hacernos grandes, ¿eh?
Pero a medida que vamos haciéndonos aún más grandes (pre-vejez), las rodillas van doliendo y ya no tenemos excusa. 

El sobreuso, traumatismos de repetición, una rótula desalineada, desequilibrios musculares… todo influye a la hora de sumar papeletas para lesionarnos, en este caso, el cartílago.

Ten en cuenta, que el cartílago es un tejido de tipo conectivo que se encarga de recubrir superficies óseas en una articulación; al final, si no puede hacer bien su función o recibe más presión en unos lados que en otros, seguramente empiece a deteriorarse más rápidamente.


En concreto, en la condromalacia rotuliana, se produce una degeneración del cartílago que recubre la parte posterior de la rótula.

Recuerda que la rótula está incorporada al tendón del cuádriceps, actúa como punto de apoyo (aumentando el brazo de palanca de éste). Protege los tejidos más profundos de la rodilla y sirve de guía de las fuerzas ejercidas sobre la rodilla.

De ahí la importancia de tener una buena musculatura y sobre todo, equilibrada.

Normalmente el vasto externo del cuádriceps es más potente que el vasto interno, si esto es así, si constantemente tira más una porción, la rótula no se encontrará bien posicionada anatómicamente hablando.

Imagen de Juan Arnal- traumatólogo

A medida que el cartílago se va desgastando, con el tiempo, el roce entre superficies óseas se hará más directo

Como en todo, el grado de dolor dependerá también del grado que tengamos ( I, II, III o IV) y esta clasificación nos indica cuánto de grave es el desgaste de este cartílago.

Este diagnóstico, por supuesto, os lo indica un traumatólogo, con sus correspondientes pruebas radiológicas.

El paciente lo describe como una mayor sensibilidad en la rodilla, algunas veces le “chirría”, se resiente más al subir o bajar escaleras o al levantarse (si llevaba mucho tiempo sentado), por ejemplo.

Sabemos bien que los pacientes mejoran mucho si se FORTALECEN las piernas, haciendo hincapié en el vasto interno (habría que valorar el caso de cada paciente)

Un ejemplo sencillo para hacer en casa serían estos 4 típicos ejercicios:

Imagen pinterest

También sienten mejoría si se descarga la musculatura y se libera la presión subadyacente, si se ayuda a reducir inflamación activa… (Indiba-Activ, terapia manual)

Una buena exploración física puede que nos lleve también a encontrar puntos gatillo activos que estén irradiando a la rodilla (la punción seca es un aliado) o una mala alineación pie-rodilla-cadera.

Puede complementarse de un vendaje correctivo, incluso.

Todo esto, ya sabéis, son ideas, por supuesto mejor  guiado y aconsejado por vuestro fisio de confianza.

Si es tu caso, podemos ayudarte😙

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¿QUÉ ES EL SÍNDROME DEL PIRAMIDAL?

Esta afectación, también denominada Sd del piriforme, es más común de lo que pensamos, aun que sobre todo viene acompañado de otras patologías provocando la conocida pseudo-ciática.

Su prevalencia se suele dar más en mujeres que en hombres, debido principalmente a las diferencias anatómicas de la pelvis en las mujeres y ,debido a ello, puede afectar más a la aparición de ciertas patologías.

¿CUALES SON SUS SÍNTOMAS PRINCIPALES?

Se caracteriza por diversos síntomas y signos en función de su etiología:

-Dolor muscular: Debido a la tensión muscular en la zona pélvica, ya que pueden verse afectados otros músculos como los pelvitrocantéreos, suelo pélvico, zona lumbo-sacra.

-Acortamiento musculatura piramidal: Especialmente provocado por posiciones de repetición de sedestación.

-Debilidad de un lado frente a otro: Siempre tenemos una lado más tónico que otro, pero cuando las diferencias son muy notorias pueden llegar a dar descompensación en la estabilidad lumbopélvica y verse afectado esta porción del músculo.

-Dolor tipo nervioso: Provocado por el atrapamiento nervioso del nervio ciático, el cual discurre por dicho músculo.

-Patrón de dolor específico: Un dolor tipo eléctrico y profundo, llegando hasta la mitad del hueco poplíteo (detrás de la rodilla) y cursando con adormecimiento homolateral de la zona glútea afectada.

¿QUÉ TRATAMIENTO TIENE?

Lo primero de todo es realizar un correcto diagnóstico, gracias a movimientos articulares y musculares realizados por el fisioterapeuta y sobre todo una buena anamnesis del paciente.

Los tratamientos que se suelen realizar en este tipo de patologías son:

Terapia manual: gracias a la descarga de la musculatura media y profunda de la zona pélvica y glúteos mejora potencialmente la lesión. En ocasiones se puede llegar a considerar el tratamiento intracavitario del suelo pélvico para la liberación del obturador de forma interna y tratar la pelvis en su conjunto.

Punción seca: La liberación miofascial mediante el uso de agujas de punción en el músculo piriforme y músculos adyacentes relajan de forma rápida la zona.

Indiba-activ: La radiofrecuencia INDIBA gracias a su penetración profunda en los tejidos tantos musculares como articulares favorece la relajación de los puntos de tensión y la disminución del dolor.

Neurodinamia: Los estiramientos nerviosos del nervio ciático alivian la comprensión y la sensación de adormecimiento glúteo.

Ejercicio terapeutico: es un gran aliado para evitar que se perpetúe el síndrome, ya que fortalece y reeduca la musculatura necesaria para evitar la compensación, y de una manera global.

En Akine fisioterapia contamos con todos estos métodos, y con una valoración previa a tu tratamiento de manera personalizada, para poder acompañarte en la mejoría de tu lesión! Si tienes cualquier duda, contacta con nostras, te asesoraremos =)

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FASCITIS PLANTAR

La fascitis plantar, como su sufijo indica”- itis”, resulta ser la inflamación de la fascia, en concreto de la banda gruesa de tejido fibroso conectivo que enlaza el talón (calcáneo) con los dedos del pie. Tiene como función principal absorber la energía de impacto al plantar el pie, de sujeción y protección del mismo.

Cuando esa banda sufre más tensión de lo normal es probable que sufra este tipo de patología.

Tenemos que tener en cuenta que los huesos del pie están dispuestos en dos arcos longitudinales, uno interno y otro lateral, y un tercero que se localiza en la parte anterior, transmitiendo fuerzas entre sí, adaptándose a los movimientos del pie (según en qué fase de la marcha estemos) o simplemente soportando nuestro peso cuando estamos de pie de forma estática.

Cuando todo está en orden, y las estructuras óseas, ligamentos y la musculatura adyacente principal actúan en constante equilibrio no deberían producirse lesiones, salvo por accidentes con consecuencias traumatológicas o alguna enfermedad (neurológica, metabólica) que revierta síntomas en los pies.

Por el contrario, si el pie sufre de alteraciones en lo que a sus estructuras se refiere, si por ejemplo sus arcos están elevados (pie cavo), o más caído (pie plano), si sus músculos no están realizando bien su función recayendo aún más trabajo sobre la fascia, ésta seguramente con el tiempo acabe deteriorándose e inflamándose (o viceversa)

Se estima que una de cada 10 personas sufren de fascitis y es que, no es difícil sumar factores patológicos.

Como os decíamos, una musculatura en desequilibrio, en este caso un acortamiento de la musculatura en la cadena posterior (gemelos, soleo, tibial posterior, flexor plantar, isquiotibiales, etc) aumenta las posibilidades de sufrirla. Al hacer un repaso anatómico, recuerda que la fascia plantar estará conectada al tendón de Aquiles a través del calcáneo (y el tendón de Aquiles es el tendón común de gemelos y soleo)

Es muy típico en gente que usa calzado con excesivo tacón o en deportistas que tienen sobrecargada la musculatura de la pierna, por la tensión ejercida sobre sus inserciones en el pie. Si el calzado no es el adecuado, no te sujeta bien, si practicas deporte sobre superficies demasiado duras, si pisas de forma incorrecta o si tenemos sobrepeso también son factores influyentes

Su sintomatología principal, es DOLOR. Dolor que podríamos clasificarlo como punzante, como si tuvieras “cristalitos” en la planta, cercano al talón o en el mismo.

Si la has sufrido, seguro que te resulta familiar ese dolor incapacitante al levantarte de la cama, al querer dar el primer paso, y que por suerte parece que va desapareciendo según vas moviéndote. Lo malo, que una vez reposas, y quieres volver a caminar vuelve a molestar.

A no ser que sea muy avanzada, durante el ejercicio desaparece bastante, pero una vez te quedas frío, vuelve el dolor y seguramente de forma más intensa.

También si estás mucho rato de pie, puedes sentirlo y empeorarse.

Si más o menos podemos determinar qué está originando el problema, el tratamiento será más efectivo.

En Akine, contamos con INDIBA que actualmente cuenta con protocolos efectivos que están dando muy buenos resultados entre nuestros pacientes. Si bien, para los sufridores, la punción seca en determinados puntos gatillos también es un buen complemento. Por supuesto, la terapia manual y la liberación miofascial, estiramientos y ejercicios pautados por nosotros van a reducir los tiempos de la lesión.

¡Ojo! Muchas veces la fascitis se puede confundir con el espolón calcáneo. Una radiografía nos sirve como diagnóstico diferenciador porque se podría observar un saliente óseo en el caso del espolón. Al final, no deja de ser una consecuencia de tener la fascia mal y tensionada. Esa tensión constante mantenida provoca que crezca hueso en ese punto de anclaje.

Asi que, una razón más para cuidar de nuestros pies 🙂

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¿QUÉ ES LA PATA DE GANSO? ¿puede ser el origen de mi dolor en la rodilla?

¿Por qué se llama Pata de ganso?

Este nombre tan gracioso hace referencia a la unión miotendinosa de tres músculos, los cuales conforman de manera simultánea en la cara medial de la rodilla, justo debajo de la rótula, en el borde interno de la tibia. Los anatomistas le pusieron ese nombre debido a que se asemejaba a la forma membranosa que tiene el ganso en sus patas.

Estos tres músculos son:

-El sartorio: músculo que discurre por la cara anterior del cuádriceps. (Conoce más sobre este músculo en nuestro post)

-El recto interno: músculo que pertenece a la musculatura anterior y medial del cuerpo.

-El semitendinoso: Músculo que pertenece a la musculatura isquiotibial.

¿Puedo tener una tendinitis de la pata de ganso?

Por supuesto, de hecho es una patología muy típica de rodilla, especialmente en corredores, considerándose un lesión deportiva inflamatoria de la rodilla. Esto es debido a la sobrecarga de la musculatura a la hora de activar los miembros inferiores, provocando una fricción de la bursa e irritación de los tendones.

Aún así, también esta tendinitis puede estar asociada a otras molestias del tipo lumbar, una mala pisada, una desviación mecánica de rodillas o pelvis, problemas pélvicos o incluso relacionado con problemas urogenitales en mujeres y hombres, por su relación con el sistema visceral pélvico.

¿Cúales son los síntomas que puedo presentar?

El síntoma que más caracteriza esta patología es el dolor localizado en el borde interno de la rodilla. Este dolor al inicio puede ser sólo al comenzar la actividad deportiva, disminuyendo su sensación tras el calentamiento, pero al finalizar la práctica deportiva podemos volver a notar el dolor. Cuando la tendinitis pasa su fase aguda, se puede observar en mucho de los casos que el dolor se vuelve constante, independientemente del ejercicio.

Otro de los síntomas que presenta es la molestia ante la presión o el roce de la rodilla en su parte interna, asociada a veces con una inflamación localizada o aumento de la coloración y temperatura de la zona.

¿Tiene tratamiento?

Siii!! Lo primero de todo sería realizar un correcto diagnóstico de la tendinitis de la pata de ganso, observando el origen por el que ha podido ocurrir la patología y si está asociado a otras lesiones.

Las técnicas que más se utilizan en esta patología aplicadas por el fisioterapeuta son:

Terapia manual con el fin de liberar la musculatura, mediante descarga de, no sólo los tres músculos implicados, si no también todo el miembro inferior y pelvis.

Técnicas osteopáticas, para reequilibrar las estructuras y articulaciones afectadas, sobre todo si viene como consecuencia de un síndrome del corredor.

Radiofrecuencia Indiba-activ: es una de las técnicas que se ha observado que disminuye notoriamente la fase aguda de la lesión, y por tanto el número de sesiones para la pronta recuperación en deportistas. Así mismo asiste a la disminución de la inflamación y al aumento de vascularización de la musculatura sobrecargada.

Técnicas miofasciales, para liberar posibles adherencias en zona fascial.

Punción seca, ya que ciertos grupos musculares implicados, si presentan puntos gatillo latentes o activos promueven la aprición del dolor de rodilla.

-Kinesiotapping: el vendaje neuromuscular aplicado en la rodilla favorece la descarga ante la práctica deportiva, como el alivio del dolor superficial ante la fricción de la zona.

Estiramientos progresivos de los miembros inferiores.

En función de los signos del paciente se aconseja a la vez el uso de crioterapia localizado, para ayudar a la disminución de la inflamación, y también un estudio de la pisada llevado a cabo por un profesional, ya que el apoyo plantar en la marcha o el calzado afectan indirectamente en esta lesión.

Si te has visto identificad@ por esta lesión, ya sabes! Acude a tratarte, evita que una lesión se cronifique o que impida poder disfrutar de las actividades deportivas al aire libre!!=)

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La importancia del DIAFRAGMA..nuestro paracaídas corporal

El diafragma es un músculo, con forma ovalado. Se encuentra localizado en la zona frénica del cuerpo, dividiendo la parte torácica de la abdominal.

Su forma se asemeja a un paraguas, o mejor dicho a un paracaidas.

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¿Por qué a un paracaídas?

Este símil es muy apropiado debido a los diversos puntos en los que se ancla y como puede influir en las estructuras del cuerpo que lo rodea.

Para entenderlo un poco mejor, os explicamos que el diafragma tiene sus puntos de union con:

-El esternón, más especificamente en la apófisis xifoides.

-Los bordes de la parrilla costal.

-La parte distal de las costillas 11 y 12.

-La vértebras de la zona lumbar, en L1-L4 en la parte derecha y el izquierdo en L1-L3 de los cuerpos vertebrales.

Por ese motivo, estos puntos de inserción pueden influir a las estructural que lo rodean, dando lugar a diversas funcionalidades muy importantes en nuestro cuerpo. La función principal que tiene es asistir en la respiración:

Durante la inspiración el músculo diagrama se contrae, llevando a su vez que las costillas se puedan expandir hacia los laterales y hacia arriba, creando un aumento de la cavidad abdominal.

Para esta función, intervienen a su vez los músculos intercostales, esos músculos pequeñitos que se encuentran entre las costillas y que favorecen su movimiento.

Durante la espiración, el diafragma desciende, provocando un impacto hacia las vísceras abdominopélvicas y la pared abdominal, relajándose de forma pasiva.

¿CÓMO PUEDE ALTERAR A OTRAS ESTRUCTURAS?

Dada su localización y su movimiento, una alteración en el diafragma debida a sobreesfuerzos o incorrecta funcionalidad, puede provocar patologías en otras partes de nuestro cuerpo por la relación indirecta, como pueden ser:

-Problemas dorsales:

El dolor dorsal, provocado a veces por la excesiva tensión de los romboides (unos músculos que tenemos uniendo las vértebras con la escápula) pueden alterados por el patrón respiratorio. No es de estrañar, que personas que han padecido un resfriado, alergias o estornudos contínuos, padecen durante unos días unos dolores en la zona posterior de la espalda que describen muchos pacientes “como si me clavaran un puñal”, esta sintomatología es muy característica tras espasmos diafragmáticos.

-Problemas lumbares:

Dada su inserción en vértebras lumbares y su estrecha relación con el músculo psoas, la tensión en esta estructura puede favorecer la aparición de dolencias lumbares.

-Problemas en el aparato genitourinario:

Se encuentra una estrecha relación entre patologías como incontinencias urinarias, el dolor pélvico crónico o incluso vaginismo, debido a una tensión excesiva diafragmática. No significa que si presentamos algún tipo de patología sea por el diafragma, si no que este músculo puede estar también afectado y debemos de incorporalo en su tratamiento.

-Problemas asociados a la gestación o postparto:

Diversos estudios correlacionan que aquellas mujeres que tengan un estrechamiento mayor de la parrilla costal en su parte distal, son más propensas a padecer diástasis abdominal, por no tener tanto espacio el bebé, o incluso mayor facilidad de tensiones producidas durante los pujos prolongados en el parto, favoreciendo la tensión diafragmática.

-Problemas emocionales:

Aquellos pacientes que pasan por etapas de estrés o agobio, puede verse como el diaframa, especialmente en su parte central se encuentra como “un nudo”, esto puede favorecer cambios en el patrón postural, y por tanto en los hábitos de la postura.

¿SE PUEDE TRATAR EL DIAFRAGMA?

La repuesta es SIIII!!! igual que cualquier otro músculo existen diversas técnicas manuales para favorecer la relajación del mismo.

La compresión de puntos tensionales, estiramientos directos e indirectos o técnicas osteopáticas serían las mejores medidas para aliviar el diafragma. Además el uso de Indiba-activ en zonas localizadas también favorecen a la pronta recuperación de las dolencias y gracias al sistema activo de la radiofrecuencia se puede potenciar la eficacia junto a ejercicios dirigidos por el terapeuta a la vez que su aplicación.

Así mismo, la realización de ejercicios respiratorio, como las respiraciones diafragmáticas o los hipopresivos, favorecen a la mejorara del patrón respiratorio y por tanto aliviar la tensión.

Por otro lado, la corrección de la postura, gracias a ejercicio terapéutico también colabora a la mejoría de las estructuras.

El tratamiento específico de la musculatura afectada, destacando músculos como los romboides (zona dorsal), psoas (zona lumbar), transverso (zona abdominal) o pelvitrocantéreos (zona pélvica) mejorarían el cuadro de dolor del paciente.

En cuanto a las posibles afecciones del sistema genitourinario, el tratamiento externo e interno de la musculatura del suelo pélvico disminuirá los síntomas patolológicos.

Hemos visto ligeras pinceladas de la importancia del diafragma y cómo puede afectarnos a otros sistemas!

¡Si tienes cualquier problema, que ya no te extrañe el por qué el fisioterapeuta va a descargarte este musculito, ya que reacciona y mucho en nuestro cuerpo!

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SINDROME RODILLA DEL CORREDOR

Este síndrome responde comúnmente a una lesión típica del corredor, la patología se focaliza en la cintilla iliotibial. Aunque el síndrome hace referencia a los corredores (principiantes o corredores de media y larga distancia), no sólo les afecta a ellos, otros deportistas como ciclistas, remeros o aquel deporte que implique un gesto repetitivo de la rodilla, serán más propensos a sufrirlo.

Si alguna vez lo has padecido sabrás reconocer fácilmente sus signos: un dolor punzante (o ardor) en la parte lateral de la rodilla, que incluso a veces se extiende por la parte inferior de la rótula. La molestia aparece de forma progresiva hasta el punto de hacer parar al deportista.

Recuerda que la cintilla iliotibial recorre todo el lateral del muslo (pegado al vasto externo del cuádriceps) y que forma parte del músculo tensor de la fascia lata. Si echas mano de un atlas de anatomía, verás dibujado una franja blanca en el lateral de la pierna. Es grande, ¿verdad?

Conforme a la lesión, ésta está provocada principalmente por sobreuso; el cómo están dispuestos el tensor de la fascia lata y su cintilla iliotibial en el momento de flexión-extensión de la rodilla también son culpables. Y es que un roce continuo más un desequilibrio muscular, se va a provocar una fricción constante sobre un saliente óseo que tenemos en la rodilla: el epicóndilo lateral. Ya sabes, un tejido blando rozando con uno duro, no pinta bien, y como mínimo va a deteriorarse, inflamarse la zona, y con ello desencadenar dolor.

Hay otros factores, aparte de los anatómicos, que pueden provocar la lesión: correr sobre un terreno inestable, en grandes pendientes de bajada, con un calzado inadecuado, sobre una calzada dura o todo lo contrario, sobre superficies muy blandas son algunos de ellos.

Ten en cuenta que la cintilla ayuda en la estabilización de la cadera y de la rodilla, y esa variedad de terrenos con una carga desproporcionada van a necesitar de una estabilidad extra. Por lo tanto, músculo y tendón estarán más sobre solicitados, y sin las condiciones adecuadas son sensibles de lesión.

Desde nuestra clínica de fisioterapia podemos ayudarte con: masoterapia y estiramientos (mantener el músculo en sus condiciones idóneas), INDIBA (disminuir inflamaciones y recuperación celular), osteopatía (reequilibrar posibles disfunciones estructurales), punción seca (liberar puntos gatillos existentes en cuádriceps, tensor y glúteo), movilizaciones (liberar presión de la zona), vendaje (si fuera necesario) y ejercicios.

Por supuesto, si con todo esto la lesión persiste te recomendamos acudir a un traumatólogo para valorar posibles alternativas.

Resumiendo:

  • La cintilla roza con saliente óseo.
  • Tensión muscular y lesión localizada
  • Los corredores son más propensos.
  • ¡Ojo al calzado que llevas!
  • Cuidado con los terrenos sobre los que corres
  • ¡PODEMOS AYUDARTE CON TU LESIÓN!

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MASAJE ABDOMINAL

La sociedad actual en la que vivimos, nos impone un tren de vida que imposibilita muchas veces escuchar nuestro cuerpo. El estrés asociado, una alimentación no del todo adecuada, el no dedicarnos el tiempo apropiado, etc pueden influir en nuestro sistema digestivo y con él problemas asociados, como en este caso: el estreñimiento (señalar que para hablar de estreñimiento estaremos entorno a menos de 3 deposiciones a la semana).

A veces no hay que llegar al extremo de cumplir “esa regla” y sentimos hinchazón, digestiones pesadas y lentas o una acumulación excesiva de gases.

El masaje enfocado al vientre o al abdomen va ser muy útil para poder minimizar todo estos problemas.

En general ya conocemos los beneficios que nos aportan los masajes, si bien te queremos resaltar cuales son de manera específica cuando de un masaje abdominal se trata:

  • Mejora la digestión y evacuación (defecación)
  • Fortalece la musculatura profunda
  • Favorece la motilidad intestinal
  • Rompe adherecnias cicatriciales
  • Estimula la función visceral adyacente.

Lo ideal es que sea nuestro fisioterapeuta de confianza quién nos lo realice, pero a grandes rasgos queremos que tú seas capaz de realizar un automasaje para esos momentos en los que no es posible acudir a la clínica, o estás fuera, de viaje.. etc

Permítenos darte unas recomendaciones antes de comenzar con ello:

  • Es mejor esperar 2 horas después de la comida para realizarlo (no vaya ser que hagamos el efecto contrario y se produzca una malestar general o incluso el vómito por estar “recién comido”)
  • Bebe un vaso de agua antes del masaje. El agua va facilitar los movimientos a la vez que puede ir “depurando” la zona.
  • Bebe también  agua a lo largo del día. Esto ya como hábito saludable.
  • No ejerzas una presión excesiva.
  • Si encuentras bultos o masas que NO se mueven NO apliques más presión sobre ello y mejor acude a un profesional por si hubiera que descartar algún tipo de anomalía. No te desanimes, has hecho un buen trabajo de exploración y prevención 😊 pero hay que delegar en otros.
  • Si todo está en orden “lo normal” es colaborar con la motilidad intestinal, ésta va en sentido de las agujas del reloj (hay gente que ese ritmo/sentido lo tiene cambiado)
  • Existen posturales facilitantes y relajantes, como es acostarte sobre el lado izquierdo y ejercer presiones hacia esa cadera. Te recomendamos que lo hagas post masaje.
  • El ejercicio físico también colabora con el tránsito intestinal.
  • Posición cómoda (vas a estar más o menos 20 minutos), boca arriba.

En sí la técnica busca estimular las diferentes partes del colon (ascendente, transverso, descendente) mediante presiones suaves, que irán aumentando la presión de forma progresiva.

PASOS:

-Prepara la zona con pases en círculo (hacia la izquierda, como un reloj). Puedes usar un poco de crema para hacer que deslice mejor.

Introduce la vibración: mismo movimiento, misma dirección pero esta vez aplicando movimiento vibratorio producido con nuestros dedos y la mano en tensión. Buscamos movilizar la zona, estimularla  y “calentarla”

-Estimular con presión. Para esto necesitamos comprender primero que si existe una acumulación en el tramo final (colon descendente) se va a producir un atasco si de primeras empezamos a mandar todos los desechos desde nuestro lado derecho (colon ascendente) y horizontal (colon transverso). Por ello comenzamos con presiones descendientes en el lado izquierdo: desde última costilla izquierda  hasta cresta iliaca  izquierda (ayudamos a “vaciar” la zona). Nos colocamos ahora en la franja horizontal y abordamos presiones desde debajo de costillas derecha hasta costilla izquierdas. Por último facilitamos el ascenso ejerciendo movimientos desde la cresta iliaca derecha hasta la costilla inferior derecha. Repetimos mínimo 8-10 veces.

Más profundo, más presión: una vez ayudado a mover los desechos, podemos realizar una presión más profunda para colaborar con el tránsito. Empezamos por el lado derecho, subimos, vamos a la izquierda (franja horizontal) y desde ahí descendemos para acabar en la cresta izquierda. Puedes estar 5 minutos realizándolo sin problema. ¡OJO! No debes notar dolor. Si encuentras una zona más dolorosa, puedes rebajar la presión y focalizar movimientos suaves sobre ello.

¡Bien hecho! Disfruta de tu momento de relajación :), el WC te llama

ESPEREMOS SEA DE TU AYUDA, SI TIENES DUDAS, PUEDES CONTACTARNOS 🙂

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ESTIRAMIENTOS

Cuántas veces habremos oído: “hay que estirar, tienes que estirar, deberías estirar…”¡Y qué razón tienen! Te contamos el porqué…

Los estiramientos son ejercicios suaves, normalmente mantenidos en una posición concreta para poner en tensión una parte específica de nuestro cuerpo. Tienen la importante función de prevenir lesiones y devolver flexibilidad a la musculatura (que por lo general tenemos contraída)

De forma directa busca provocar en el músculo un alargamiento que vaya más allá de su posición “normal”, para que una vez en reposo conserve esa elasticidad ganada. De forma indirecta, nos ayuda a aumentar el rango articular y favorecer el flujo de líquido sinovial (encargado de lubricar las articulaciones).

Además, el hecho de estirar va a favorecer el flujo sanguíneo y por ente al propio músculo; recuerda que un músculo contraído provoca en sí mismo una pobre vascularización, impidiéndole absorber bien sus nutrientes y la oxigenación necesaria, haciéndole más débil y propenso a lesiones.

La práctica de estiramientos también va a lograr que exista un rango de movimiento más amplio y con ello una mayor facilidad para llevar a cabo las acciones solicitadas como subir un escalón, mantener la espalda recta…

Tenemos quizás más interiorizado estirar después de realizar alguna actividad física o deportiva, pero sería conveniente introducirlos en nuestra rutina diaria ya que sin duda nos ayudarán a sentirnos “más sueltos, menos contracturados” (no olvidemos que no paramos de realizar gestos, movimientos y esfuerzos que solicitan constantemente a nuestro sistema muscular)

Para llevarlos a cabo se deben hacer con una buena ejecución, de manera precisa, suave, sin forzar de más el músculo, y por supuesto sin sentir dolor, aunque sí tensión.

¿Sabías que existen diferentes tipos?

Los Estáticos: son los más adecuados para el enfriamiento (después de una actividad física). Se Aprovecha que el músculo está caliente para facilitar el estiramiento. Como su nombre indica se realiza de forma estática manteniendo unas posiciones en un periodo de tiempo determinado.

Los Dinámicos: al contrario de los estáticos con estos vamos a realizar movimientos rítmicos y constantes. Cada vez buscando un poco más de amplitud. Al involucrar mover grupos musculares de forma variable se va a producir un aumento de la temperatura, por lo que son ideales si después vamos a practicar nuestro deporte o actividad física.

Los Balísticos: parecidos a los dinámicos sólo que se hacen a mayor velocidad, mediante rebotes. Ese rebote va a activar el “reflejo del estiramiento”. Aunque en desuso, únicamente atletas y gente muy preparada se les recomienda, por la gran tensión a la que se somete a la articulación.

Los PNF o facilitación propioceptiva neuromuscular: empezaron a usarse en nuestro ámbito de la rehabiltiación. Se basa en contraer el músculo para después estirarlo. Es decir, se busca un estiramiento (estático), y desde esa posición de elongamiento se le aplica una resistencia contraria para que el músculo estirado trabaje en isométrico durante 3 segundos ( se contraiga pero no logre mover la resistencia). Al relajar, inmediatamente después se busca un nuevo rango de movimiento para volver a colocar el músculo en elongación y volver a someterle a una resistencia. Así 3 veces.

Para estirar un determinado músculo o grupo muscular de forma más específica necesitarás conocer que acción realiza y de qué manera podemos llevarle a tensión. Por ejemplo: el pectoral mayor, es adductor y rotador interno de hombro, basta con fijar el brazo en la pared (antebrazo y palma de mano apoyados ya implica una rotación externa) y mi tronco gira separándose de él (una abducción). O el típico estiramiento de Isquiosurales (isquiotibiales): son flexores de rodilla y de cadera. Para estirarlo tendremos que extender toda la pierna.

Tú mismo puedes diseñar tu plan de estiramiento, basándote en los músculos que necesitas mover, o la articulación que notas con algún tipo de molestia. Pero ten en cuenta este resumen:

NO debes sentir dolor.

NO fuerces demasiado una articulación (puedes provocar el efecto contrario, que se produzca una contractura)

EVITA los rebotes (a no ser que seas un súper atleta)

MEJOR de manera suave, mantenida y progresiva.

RESPIRA. Vas a favorecer el estiramiento.  

RECOMENDADO calentar, estirar, aplicar frío en el músculo ( el frío mantiene esa elasticidad por más tiempo), relajar.

ESTIRA después de cada actividad, sea cual sea, y más si estás mucho tiempo en la misma posición.

INTENTA ser constante y hacerlo al menos 3 veces por semana.

IDEAL 20-30 segundos, aunque hay estudios que hablan de 90 segundos para hacerlo más efectivo.

FISIOTERAPIA

HIGIENE POSTURAL

No sólo un gran esfuerzo supone un daño directo en la columna, sino que una serie de malas posturas mantenidas en el tiempo puede provocar una lesión.

Es por ello que la la higiene postural cita un conjunto de normas, consejos y actitudes posturales (tanto estáticas como dinámicas) encaminadas a mantener una alineación de todo el cuerpo, con el fin de evitar posibles lesiones.

El objetivo es aprender principalmente a proteger la espalda, dando a conocer una serie de pautas para llevar a cabo las actividades de la vida cotidiana correctamente.

Podemos recalcar unas RECOMENDACIONES GENERALES como bien se cita en “Promoción y Educación para la Salud” (ofrecida por la Consejería de Salud en la región de Murcia):

  • No permanecer en la misma postura durante periodos prolongados, alternar actividades que requieran estar de pie con otras que impliquen estar sentado o en movimiento
  • Intercalar periodos breves de descanso entre las diferentes actividades
  • Si fuera necesario, modificar adecuadamente el entorno (mobiliario, altura de los objetos, iluminación, etc) buscando la situación más cómoda y segura para la espalda.
  • Planificar con antelación los movimientos o gestos a realizar, evitar las prisas que pueden conllevar mayores riesgos.

Además, os mencionamos unos ejemplos de forma más específica:

Para coger pesos:

Fotos de Pinterest

Si el objeto está en el suelo: es importante que a la hora de realizar el levantamiento antes hayamos flexionado las piernas con la espalda recta para bajar al suelo, de forma que el objeto quede entre medias de las piernas, para poder acomodarnos lo más cerca posible del objeto. Una vez ahí son las PIERNAS la que ejercen toda la fuerza para subir el objeto sujeto con tus brazos.

Ten en cuenta, que si la columna se tiene doblada (y el objeto es pesado o es un gesto repetitivo), a la hora de elevarlo es la COLUMNA quién está realizando el gesto. De esta forma habremos comprometido el disco intervertebral, con lo que eso puede conllevar para la columna (hernias, protusiones, lesiones, musculatura contracturada, etc.)

Si el objeto no está en el suelo y simplemente queremos transportarlo, sólo ten en cuenta pegártelo lo máximo posible al tronco. Es cuestión de física, si lo alejas de tu centro de gravedad, el objeto se vuelve aún más pesado y conlleva un esfuerzo mayor por parte de la musculatura y tu columna.

Si tenemos que colocar el objeto en una estantería o en una zona más alta que la altura del pecho, es mejor subirnos a un altillo y así disminuir la carga. Nunca deberíamos alzarlo elevando los brazos, puesto que el objeto volvería alejarse demasiado de nuestro tronco y nos volveríamos más inestables, siendo más difícil mantener el equilibrio y más propensos a una lesión.

De pie:

Cuando estemos de pie, ya sea planchando, limpiando, fregando platos (y vamos a prever que la actividad se va a prolongar), lo mejor es colocar un altillo para ir alternando el apoyo de las piernas. Acuérdate de separar un poco las piernas para aumentar la base de sustentación y así volvernos más estables.

Por supuesto, es importante cambiar esta postura estática, para eso con ponernos a caminar un poco o sentarnos a descansar son acciones sencillas y eficaces.

Sentados:

Cuando estemos sentados, debemos tratar de mantener la espalda erguida y los pies bien apoyados en el suelo. Lo ideal es que las rodillas queden a la altura de las caderas. Como decíamos antes, interrumpir esta postura de vez en cuando.

Como véis, son pautas sencillas que todos seguro podemos llevar a cabo y tenerlas en cuenta. Seguro que poco a poco se vuelven un hábito.