Blog & News, CURIOSIDADES, FISIOTERAPIA

¿QUÉ ES LA PATA DE GANSO? ¿puede ser el origen de mi dolor en la rodilla?

¿Por qué se llama Pata de ganso?

Este nombre tan gracioso hace referencia a la unión miotendinosa de tres músculos, los cuales conforman de manera simultánea en la cara medial de la rodilla, justo debajo de la rótula, en el borde interno de la tibia. Los anatomistas le pusieron ese nombre debido a que se asemejaba a la forma membranosa que tiene el ganso en sus patas.

Estos tres músculos son:

-El sartorio: músculo que discurre por la cara anterior del cuádriceps. (Conoce más sobre este músculo en nuestro post)

-El recto interno: músculo que pertenece a la musculatura anterior y medial del cuerpo.

-El semitendinoso: Músculo que pertenece a la musculatura isquiotibial.

¿Puedo tener una tendinitis de la pata de ganso?

Por supuesto, de hecho es una patología muy típica de rodilla, especialmente en corredores, considerándose un lesión deportiva inflamatoria de la rodilla. Esto es debido a la sobrecarga de la musculatura a la hora de activar los miembros inferiores, provocando una fricción de la bursa e irritación de los tendones.

Aún así, también esta tendinitis puede estar asociada a otras molestias del tipo lumbar, una mala pisada, una desviación mecánica de rodillas o pelvis, problemas pélvicos o incluso relacionado con problemas urogenitales en mujeres y hombres, por su relación con el sistema visceral pélvico.

¿Cúales son los síntomas que puedo presentar?

El síntoma que más caracteriza esta patología es el dolor localizado en el borde interno de la rodilla. Este dolor al inicio puede ser sólo al comenzar la actividad deportiva, disminuyendo su sensación tras el calentamiento, pero al finalizar la práctica deportiva podemos volver a notar el dolor. Cuando la tendinitis pasa su fase aguda, se puede observar en mucho de los casos que el dolor se vuelve constante, independientemente del ejercicio.

Otro de los síntomas que presenta es la molestia ante la presión o el roce de la rodilla en su parte interna, asociada a veces con una inflamación localizada o aumento de la coloración y temperatura de la zona.

¿Tiene tratamiento?

Siii!! Lo primero de todo sería realizar un correcto diagnóstico de la tendinitis de la pata de ganso, observando el origen por el que ha podido ocurrir la patología y si está asociado a otras lesiones.

Las técnicas que más se utilizan en esta patología aplicadas por el fisioterapeuta son:

Terapia manual con el fin de liberar la musculatura, mediante descarga de, no sólo los tres músculos implicados, si no también todo el miembro inferior y pelvis.

Técnicas osteopáticas, para reequilibrar las estructuras y articulaciones afectadas, sobre todo si viene como consecuencia de un síndrome del corredor.

Radiofrecuencia Indiba-activ: es una de las técnicas que se ha observado que disminuye notoriamente la fase aguda de la lesión, y por tanto el número de sesiones para la pronta recuperación en deportistas. Así mismo asiste a la disminución de la inflamación y al aumento de vascularización de la musculatura sobrecargada.

Técnicas miofasciales, para liberar posibles adherencias en zona fascial.

Punción seca, ya que ciertos grupos musculares implicados, si presentan puntos gatillo latentes o activos promueven la aprición del dolor de rodilla.

-Kinesiotapping: el vendaje neuromuscular aplicado en la rodilla favorece la descarga ante la práctica deportiva, como el alivio del dolor superficial ante la fricción de la zona.

Estiramientos progresivos de los miembros inferiores.

En función de los signos del paciente se aconseja a la vez el uso de crioterapia localizado, para ayudar a la disminución de la inflamación, y también un estudio de la pisada llevado a cabo por un profesional, ya que el apoyo plantar en la marcha o el calzado afectan indirectamente en esta lesión.

Si te has visto identificad@ por esta lesión, ya sabes! Acude a tratarte, evita que una lesión se cronifique o que impida poder disfrutar de las actividades deportivas al aire libre!!=)

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La importancia del DIAFRAGMA..nuestro paracaídas corporal

El diafragma es un músculo, con forma ovalado. Se encuentra localizado en la zona frénica del cuerpo, dividiendo la parte torácica de la abdominal.

Su forma se asemeja a un paraguas, o mejor dicho a un paracaidas.

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¿Por qué a un paracaídas?

Este símil es muy apropiado debido a los diversos puntos en los que se ancla y como puede influir en las estructuras del cuerpo que lo rodea.

Para entenderlo un poco mejor, os explicamos que el diafragma tiene sus puntos de union con:

-El esternón, más especificamente en la apófisis xifoides.

-Los bordes de la parrilla costal.

-La parte distal de las costillas 11 y 12.

-La vértebras de la zona lumbar, en L1-L4 en la parte derecha y el izquierdo en L1-L3 de los cuerpos vertebrales.

Por ese motivo, estos puntos de inserción pueden influir a las estructural que lo rodean, dando lugar a diversas funcionalidades muy importantes en nuestro cuerpo. La función principal que tiene es asistir en la respiración:

Durante la inspiración el músculo diagrama se contrae, llevando a su vez que las costillas se puedan expandir hacia los laterales y hacia arriba, creando un aumento de la cavidad abdominal.

Para esta función, intervienen a su vez los músculos intercostales, esos músculos pequeñitos que se encuentran entre las costillas y que favorecen su movimiento.

Durante la espiración, el diafragma desciende, provocando un impacto hacia las vísceras abdominopélvicas y la pared abdominal, relajándose de forma pasiva.

¿CÓMO PUEDE ALTERAR A OTRAS ESTRUCTURAS?

Dada su localización y su movimiento, una alteración en el diafragma debida a sobreesfuerzos o incorrecta funcionalidad, puede provocar patologías en otras partes de nuestro cuerpo por la relación indirecta, como pueden ser:

-Problemas dorsales:

El dolor dorsal, provocado a veces por la excesiva tensión de los romboides (unos músculos que tenemos uniendo las vértebras con la escápula) pueden alterados por el patrón respiratorio. No es de estrañar, que personas que han padecido un resfriado, alergias o estornudos contínuos, padecen durante unos días unos dolores en la zona posterior de la espalda que describen muchos pacientes “como si me clavaran un puñal”, esta sintomatología es muy característica tras espasmos diafragmáticos.

-Problemas lumbares:

Dada su inserción en vértebras lumbares y su estrecha relación con el músculo psoas, la tensión en esta estructura puede favorecer la aparición de dolencias lumbares.

-Problemas en el aparato genitourinario:

Se encuentra una estrecha relación entre patologías como incontinencias urinarias, el dolor pélvico crónico o incluso vaginismo, debido a una tensión excesiva diafragmática. No significa que si presentamos algún tipo de patología sea por el diafragma, si no que este músculo puede estar también afectado y debemos de incorporalo en su tratamiento.

-Problemas asociados a la gestación o postparto:

Diversos estudios correlacionan que aquellas mujeres que tengan un estrechamiento mayor de la parrilla costal en su parte distal, son más propensas a padecer diástasis abdominal, por no tener tanto espacio el bebé, o incluso mayor facilidad de tensiones producidas durante los pujos prolongados en el parto, favoreciendo la tensión diafragmática.

-Problemas emocionales:

Aquellos pacientes que pasan por etapas de estrés o agobio, puede verse como el diaframa, especialmente en su parte central se encuentra como “un nudo”, esto puede favorecer cambios en el patrón postural, y por tanto en los hábitos de la postura.

¿SE PUEDE TRATAR EL DIAFRAGMA?

La repuesta es SIIII!!! igual que cualquier otro músculo existen diversas técnicas manuales para favorecer la relajación del mismo.

La compresión de puntos tensionales, estiramientos directos e indirectos o técnicas osteopáticas serían las mejores medidas para aliviar el diafragma. Además el uso de Indiba-activ en zonas localizadas también favorecen a la pronta recuperación de las dolencias y gracias al sistema activo de la radiofrecuencia se puede potenciar la eficacia junto a ejercicios dirigidos por el terapeuta a la vez que su aplicación.

Así mismo, la realización de ejercicios respiratorio, como las respiraciones diafragmáticas o los hipopresivos, favorecen a la mejorara del patrón respiratorio y por tanto aliviar la tensión.

Por otro lado, la corrección de la postura, gracias a ejercicio terapéutico también colabora a la mejoría de las estructuras.

El tratamiento específico de la musculatura afectada, destacando músculos como los romboides (zona dorsal), psoas (zona lumbar), transverso (zona abdominal) o pelvitrocantéreos (zona pélvica) mejorarían el cuadro de dolor del paciente.

En cuanto a las posibles afecciones del sistema genitourinario, el tratamiento externo e interno de la musculatura del suelo pélvico disminuirá los síntomas patolológicos.

Hemos visto ligeras pinceladas de la importancia del diafragma y cómo puede afectarnos a otros sistemas!

¡Si tienes cualquier problema, que ya no te extrañe el por qué el fisioterapeuta va a descargarte este musculito, ya que reacciona y mucho en nuestro cuerpo!

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“COSTILLA DE EVA”

¡Exacto! La costilla de Eva hace referencia a una costilla de más (por aquella semejanza bíblica)

Como bien sabéis, el cuerpo humano sin anomalías tiene 12 pares de costillas, situadas en la región comprendida por las vértebras dorsales. En concreto tenemos 7 costillas verdades (unidas a dorsales y esternón), 3 falsas ( porque se unen a la última costilla  verdadera mediante cartílago, y no al esternón directamente) y 2 flotantes (porque no se unen al esternón ni a ninguna otra costilla)

Como también sabemos, las vértebras cervicales son 7 (y carecen de costillas). Y ya que estamos, recordad, que las vértebras lumbares son 5 y tampoco tienen costillas

Cuando nos referimos a la costilla de Eva, y fue en 1869 cuando se describió por primera vez, se habla de tener una costilla de más, precisamente en la última vertebra cervical.

Se le llama costilla, pero en realidad es una prolongación de la apófisis transversa perteneciente a la séptima vértebra cervical. Puede que se dé a un lado sólo o en los dos. Puede presentarse como una anomalía excepcional en este cuerpo humano o asociarse a otras malformaciones óseas…

Dependiendo de su extensión puede encontrarse libre, terminar uniéndose a la primera costilla (de la primera vértebra dorsal) mediante fibras o incluso puede encontrase fusionada completamente. Es aquí, según esas características, lo que va a conllevar en algunos casos a soportar algún tipo de complicación.

Lo más común es que sea una malformación asintomática; salvo por una radiografía, el paciente no va a percibirlo. Si es verdad que puede cursar con dolores cervicales, pero ¿quién de nosotros no los sufre?

Otra cosa bien distinta sería padecer un Síndrome del Desfiladero Torácico (SDT), como otra de sus complicaciones, resultante de una reducción del espacio por donde debe discurrir el plexo braquial (conjunto de nervios que van a miembros superiores) y el paquete vascular (arterias- venas) al estar ocupado por ese “hueso extra”. Esa compresión, continua o intermitente, del plexo braquial y/o de la arteria o vena subclavias y la arteria vertebral se manifiesta con síntomas neurológicos ( adormecimiento miembro superior, dolor torácico, dolor hombro y cuello, atrofia o debilidad muscular) y síntomas vasculares ( insuficiencias, edemas de distinta graduación, hinchazón manos, dedos…) etc.

¿Tiene solución?

Desde la fisioterapia se pueden reducir los síntomas ( en caso de darse), mediante un tratamiento conservador basado en movilizaciones, terapia manual, movilizaciones neurales, disminución de edemas (mediante drnaje linfático o Indibaactiv), masoterapia de la musculatura adyacente, liberación de puntos gatillo, etc.

Cuando fracasa este tratamiento, está indica la resección de la propia costilla o de las bandas fibrosas emergentes, todo esto mediante cirugía.

Blog & News, CURIOSIDADES, SUELO PÉLVICO

LAS MUJERES TENEMOS LA PELVIS MÁS ANCHA..pero..¿por qué?

Si, has oído bien, una de las diferencias más significativas que tenemos frente a los hombres en lo que el esqueleto se refiere es la pelvis. Las mujeres tenemos la pelvis más ancha (que no más gorditas, si no anchas) y eso se debe principalmente para cumplir con el objetivo de la fertilidad, es decir, favorecer el embarazo y su expulsivo.

La pelvis de una mujer se va modificando a medida que va cumpliendo años. Entre los 25 y los 40 años aproximadamente se encuentra en su mayor ensanchamiento de los huesos de esta zona, coincidiendo con las edades de mayor fertilidad. Tras este periodo la pelvis vuelve progresivamente a un estrechamiento, al llegar la menopausia.

Anatómicamente hablando la pelvis está formada por huesos, articulaciones y músculos dividiéndose en dos partes principales denominadas pelvis mayor y menor.

En la PELVIS MAYOR: Nos encontramos con el sacro, rama del pubis y las fosas ilíacas, denominándose también estrecho superior.

En la PELVIS MENOR: Denominada el estrecho inferior, y es donde podemos encontrar la parte baja del sacro, el coxis y la zona isquipubiana.

Es importante conocer estas estructuras, ya que, si existiese alguna modificación o alteración en las mismas, podríamos ser más propensas a presentar problemas durante el parto.

La musculatura del suelo pélvico juega un importante papel dentro de la pelvis femenina.

Esta musculatura, aún desconocida por muchas mujeres, está dividida en varios planos: superficial, medio y profundo. Por ello concienciar de la contracción muscular o de los diferentes niveles de contracción y relajación nos asistirán a prevenir problemas a la larga. Del mismo modo, la preparación de la musculatura durante el embarazo y la liberación de la pelvis nos asistirá a un parto mucho más llevadero.

Si tienes dudas de la morfología de la pelvis o de qué cosas puedes realizar durante el embarazo o el postparto, acude a una valoración de tu suelo pélvico y la zona lumbo-pélvica y faja abdominal, estaremos encantadas de asistirte en todo lo que podamos.

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¿SABES CUÁL ES EL MÚSCULO MÁS LARGO DEL CUERPO?

Seguramente no sea un músculo que se escucha muy a menudo, pero allá va:

Se trata del SARTORIO.

También conocido como el músculo del sastre (“sartor” en latín ) por la acción que realiza, ya que posibilita acoplar la pierna, flexionándola y rotándola, de forma que los costureros de entonces se apoyasen en ella al coser.

Se encuentra en la parte anterior del muslo y lo cruza diagonalmente, desde su origen en la espina iliaca (saliente de la pelvis ) hasta su inserción en la parte interna y superior de la tibia, donde comparte inserción con otros dos músculos: el grácil (un adductor) y el semitendinoso (un isquiotibial), formando  conjuntamente la “pata de ganso”.

Foto perteneciente alamy.com
Triángulo de Scarpa

También, podemos añadir que anatómicamente delimita junto a otros músculos el triángulo de Scarpa (una región atravesada por varios vasos sanguíneos de gran calibre e importantes nervios, como son la arteria, vena y nervio femoral y el canal linfático)

Debido a que traspasa dos articulaciones, cadera y rodilla, se trata de un músculo biarticular, y va a tener relación directa con los movimientos que se ejecuten en ellas. Por eso para llevar el talón del pie delante de la rodilla de la pierna contralateral (la posición del sastre) va a provocar una flexión, rotación externa y addución de cadera (subir, rotar hacia fuera y llevar hacia dentro el fémur) junto a una flexión de rodilla.

Desde pelvis a rodilla

Esperamos que a partir de ahora puedas contar con este músculo para hablar de curiosidades del cuerpo que ya conoces 🙂